enero 21, 2022Disciplina positiva | Gema

¿Cómo saber si mi hijo tiene baja autoestima?

¿Cómo saber si mi hijo tiene baja autoestima?

La infancia es una edad en la que los cambios evolutivos parecen amontonarse en el tiempo y en ciertas ocasiones nuestros hijos pueden verse desbordados por muchas situaciones, en gran medida novedosas, que acaban pasando factura. Si bien la autoestima fluctúa a lo largo de la vida, una baja autoestima constante en un hijo puede ser preocupante.

En este artículo vamos a descubrir lo necesario sobre una posible baja autoestima de tu hijo. Para ello, describiremos las principales causas que pueden estar detrás de la baja autoestima en niños, señales para detectar la baja autoestima infantil y si finalmente detectamos que puede ser el caso, ver cómo actuar para mejorarla.

¿Qué es la autoestima?

La autoestima es simplemente la valoración y el aprecio que hace una persona sobre sí mismo. Aquí incluimos factores como, la autopercepción de lo valioso que se es, la destreza o capacidad de aprendizaje que uno tiene sobre sí mismo, cómo de dignos o importantes nos sentimos en comparación con el resto, etc.

Una autoestima baja, por tanto, sería equivalente a tener una valoración negativa sobre uno mismo. Esto afectará a numerosos niveles psicológicos y a la forma en la que la persona se relaciona consigo misma y con el mundo.

De hecho, la baja autoestima puede estar detrás de muchos problemas psicológicos que pueden aparecer posteriormente. Incluso en temas tan aparentemente alejados como la elección de amigos y pareja (ya que sabemos que las personas con baja autoestima tienden a ser más tolerantes con las personas que los critican y descalifican).

Causas de la baja autoestima en niños

Existe una gran variedad de motivos que pueden afectar negativa y positivamente a la autoestima de un niño. Además, en la infancia temprana, los acontecimientos que vive el niño impregnan con fuerza su autoestima, ya que es como una esponja que absorbe la información que el entorno le transmite, en especial, aquella que hace referencia a él mismo.

Además, cuando los infantes realizan cualquier tipo de acción, esperan inconscientemente el feedback de los adultos y sobre todo, de sus figuras de apego o de referencia.

Conforme van creciendo gradualmente y hasta llegar a la vida adolescente, esta búsqueda de feedback y esta absorción de información va virando desde sus figuras de apego hacia su grupo de iguales (amigos, compañeros de clase, de extraescolares, en los deportes,etc).

Algunos motivos que pueden haber influido negativamente en la construcción de la autoestima pueden ser:

● Comparaciones con hermanos u otros familiares, dando a entender que no están a la altura o que deben hacer algo para cambiar su forma de ser, algún gusto, capacidad, etc.

● Situaciones de abandono o amenazas sobre tal. Amenazar a un hijo con dejarlo solo, o excluirlo de grupos sociales o de atención paternal cuando ha hecho algo que se considere como negativo.

● Haber recibido algún tipo de abuso físico, psicológico y/o sexual, ya sea fuera o dentro de la familia. Especialmente si ha sido sostenido en el tiempo.

● Sufrir condiciones diferentes o enfermedades visibles a ojos de otros puede
suponer un factor de riesgo importante.

● Unas excesivamente altas o bajas expectativas parentales pueden mermar con fuerza la autoestima del niño. En el primer caso porque el niño se sentirá incapaz de alcanzar aquello que supuestamente debería; y en el segundo caso, porque siente que se espera poco de él porque no es válido para ello.

● Una mala gestión de la separación parental puede influir la autoestima del niño, ya que de hecho, muchos acaban con creencias relacionadas con su culpa.

● Problemas escolares, a veces fruto de complicaciones que nada tienen que ver con las capacidades del niño, pero que pueden repercutir en las notas y estas a su vez en la valoración que hace de sí mismo.

● Ser rechazado de grupos de iguales, ya sean compañeros de la escuela, algún
círculo familiar (grupos de hermanos, primos, etc) o en otros ámbitos.

Cómo saber si tiene baja autoestima: señales.

A continuación vamos a enumerar un listado de señales de que tu hijo tiene baja autoestima o al menos, de que podría tenerla. Como es de esperar, es fácil que alguna de estas señales aparezca en casi cualquier niño. Será más motivo de preocupación cuantas más señales reúna al mismo tiempo.

También será importante reflexionar sobre si son señales recientes o si se llevan manteniendo de forma constante desde hace ya varios meses.

1. Miedo como emoción principal

Ya sea desde cambiar de lugar (por ejemplo, viajar o empezar una nueva actividad) hasta realizar deportes o juegos, el niño con baja autoestima suele tener como emoción principal el miedo. Esto se debe a que la baja autoestima le hace sentir que es poco capaz de resolver las situaciones imprevistas y novedosas.

2. Timidez

Al sentirse poco válido y capaz, tenderá a no querer destacar ni interactuar con otras personas (a veces se acentúa más con adultos o con niños, otras veces con ambos).
Muy relacionado con el miedo, porque al final ambos rasgos se traducen en la evitación de nuevas experiencias, descubrir nuevos lugares y personas, y reducir en última instancia su interacción con el mundo exterior.

3. Se rinde con facilidad y tiene poca iniciativa

No suele empezar nuevas actividades, pero si da el paso, las deja con facilidad porque no se ve capaz de terminarlas o de hacerlo con un resultado satisfactorio. Las expectativa que tiene sobre sí mismo son bajas.

4. Dependencia emocional

Debido a que su autovaloración es negativa, tenderá a acercarse mucho a figuras que puedan guiarle y validar emocionalmente. Cuando no están presentes (por regla general, los padres) reduce todavía más su proactividad y aumenta su malestar.

5. Se compara mucho con otros niños o hermanos

Como la baja autoestima genera malestar, el niño intenta comprobar en el día a día que no es tan “malo” con siente ser, así que puede tender a compararse con otras personas (normalmente de edad similar) con la esperanza de que sean como él (o peor que él) para sentir cierto alivio.
En casos más graves, cuando estas comprobaciones no funcionan, pueden generar rechazo o incluso ira hacia otros o hacia sí mismo.

6. Perfeccionista

No está contento nunca con los resultados de sus acciones y las desecha para intentar hacerlo mejor, pero sin éxito. A diferencia de otros niños, no hará regalos a quienes quiere (como dibujos, figuras, construcciones, etc) a sus padres, incluso cuando los haya hecho, porque no siente que sean suficientes.

7. Dificultades para relacionarse con otros niños

Dada su baja autopercepción de valor, no encuentra la fuerza suficiente para integrarse en otros grupos y dar el paso para conocer otros niños, aunque en el fondo sí le gustaría.

¿Qué hacer si mi hijo tiene baja autoestima?

Para gestionar los problemas de autoestima de un hijo lo primordial es conocer el origen del mismo. Dependiendo de qué cause la baja autoestima podremos intervenir de una forma u otra.

Aquí jugará un papel vital la comunicación y permitir que nuestro hijo pueda expresar sus emociones y pensamientos para entender qué está pasando. Para ello, puede ayudar que sus padres también lo hagan entre sí y hacia él, para adoptar un clima de normalización de la expresión emocional.

En cualquier caso, acudir a un profesional de la psicología será la mejor opción, sobre todo en los casos donde no se consiga detectar el origen aparente del problema, o cuando aún habiéndolo detectado, sea de difícil manejo y no esté mejorando.

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